Antecedentes de la teoría celular

Cada descubrimiento científico brinda un panorama más amplio y comprensible de la realidad. Así el hallazgo de las células aportó las bases para saber a nivel microscópico cómo diferenciar a un ser vivo.

Además, explica por qué ciertos rasgos van heredándose de una generación a otra. Sin embargo, también en el ámbito biológico todo posee su inicio e inclusive antecedentes. Acá conocerás los antecedentes de la teoría celular.

Antecedentes de la teoría celular

¿Qué sentó las bases para la teoría celular?

Mientras el británico Robert Hooke estudiaba una lámina de corcho en el transcurso de 1665 se topó con las células. Las bautizó así haciendo referencia a las celdillas de los paneles de abeja.

El tiempo evidenciaría con diversos estudios que lo observado por Hooke eran células muertas. Por otra lado, habría otro nombre que la ciencia no olvidaría el de Marcello Malpighi.

Malpighi fue el primer en observar células vivas. Sin embargo, los estudiosos de entonces pensaron que las investigaciones tenían pocos fundamentos. Por ello, existió una importante polémica respecto si las células eran reales o una mera concavidad.

Poco a poco se pudo concretar que lo observado era, en realidad, la pared celular. Este primer punto, llevó a definir que las células eran tan completas como complejas. De tal manera que despertó el interés respecto a la membrana celular así como a la membrana nuclear.

La consecución de mitocondrias respaldadas en estudios vestigiales altamente vinculados con el ADN. Así como a la construcción del material proteico, destacándose la adopción endosimbiótica.

Tuvo que ser perfeccionado el microscopio, para que Mathias Jakob Schleiden pudiese dar su aporte. Corría el año de 1838, cuando aseguró que cada organismo viviente está conformado por células.

Ahora se puede asegurar que los organismos vivos se distinguen porque pueden metabolizar y auto-perpetuarse. Asimismo, sus cuerpos están estructurados para que puedan ejercer ambas funciones.